Yo, la autora

Cierto mis textos son lo que pienso y muchas veces por ser mujer guardo dentro de los silencios nocturnos, pero quién puede evitar que los escriba ... tuve dueño de mis palabras, pero le quitaba la libertad a mi mano y a mi pensamiento ...

martes, marzo 9

Lo que soy....

Para qué contar cuántas amantes he tenido en mi cama. Para qué hablar de noches de pasión en las que el tufo del alcohol también me embriagó como el perfume de una de ellas.

Para qué recordar las palabras y los gemidos. Los ayes de placer, los olores y los sabores que nos satisficieron en la orgía.

Para qué atraer recuerdos de viejas caricias que como heridas de pronto me duelen en la piel.
Qué caso tiene nombrarte una a una las mujeres que mis manos acariciaron, la suavidad de cada cabellera, el sabor de cada beso, el mar de cada sexo si dentro de mí todas murieron.

¿Te sorprende que lo diga?. Algún día sepultaré también sus recuerdos.
Algún día cambiaré mi cama y mi mesa para evitar evocar la presencia de un fantasma, de un muerto, de un recuerdo.

Tuve de ellas lo que me permitieron quitarles, obtuvieron de mí, menos de lo que esperaban.
Confieso que de alguna me encariñé más de lo debido, de otras me aburrí, de otras más me avergoncé, y de alguna me enamoré quizá...ya no me acuerdo.

Querían todo de mí. Si yo mismo no me poseo, cómo darles algo que no tengo, que no me pertenece.
Cómo hacerles entender que la libertad y el placer van amarrados con listones que se pierden en el viento.

No pude explicarles, y tampoco lo entenderían.
Quieres saber más de mis amantes, yo no... deja que me aturda hoy con tu perfume, permite que pruebe tu sexo, duérmete en mi abrazo y si la mañana es fresca y dejas que mis alas se extiendan sin que llores por mi partida, podrás quedarte una noche más conmigo.