Yo, la autora

Cierto mis textos son lo que pienso y muchas veces por ser mujer guardo dentro de los silencios nocturnos, pero quién puede evitar que los escriba ... tuve dueño de mis palabras, pero le quitaba la libertad a mi mano y a mi pensamiento ...

viernes, diciembre 10

GRACIAS

Busqué la luna a tientas para que mi piel limpiara y desnuda caminé a campo abierto, bailé entre los romeros, me llené de su fragancia y de barro las plantas.

Después de mi bautizo, corrí a meterme en tu cama.

Me vestí de pasión brava, te demostré entonces cuánto te amaba. Me envolviste en tu capote, en tu muleta y caí rendida en tu mirada.

De puntillas, mientras dormías, le extendí el capote al destino y me presentó sus ojos negros y su casta, y antes del primer derrote, juro que te brindaba mi alma.

Cuántas noches de faenas me regalé entera, cuántas tardes de triunfo completo, buscando en la penumbra por lo menos un clavel de deseo. Y me encontré sola en medio del albo ruedo de mi cama.

Por fin tú me lo diste, ese el que yo más quiero, el clavel de tu corazón, el que llevo prendido en el pecho.

Dedícame tus palabras, regálame tus silencios para escucharte en las plegarias que hago mientras rezo.

No regreses a mi vida sin faenas, sin rasguños en el terno. No vuelvas a mi abrazo sin probar de vez en cuando la arena del ruedo. Me bautizaste con tu perdón y me libraste del infierno. Mi prestaste tus avíos para cubrir mi desnudez cuando más necesitaba de consuelo.

Por eso, sin que lo sepas, llevas prendido en el vuelo del capote mi corazón entero. Y en los lances de la muleta un beso y el susurro de un te quiero.
Cómo darte gracias entonces por lo que dejaste en mi alma…si no es regalándote mis humildes versos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario